La pandemia del COVID-19 nos obligó a quedarnos en casa por meses. Muchas nos aventuramos a cortarnos el pelo solas, y el resultado -aunque no se compara al de un peluquero- quedó bien. Esto no quiere decir que podamos hacer absolutamente todo el trabajo de un estilista en casa y sin pagar las consecuencias. Decolorar el pelo en casa, ¿sí o no? ¡No rotundo! Pero vayamos paso a paso.

En el salón, el proceso de decoloración conlleva un proceso muy tedioso. Según la colorista Rachel Bodt, el método requiere seccionar el cabello en trozos muy pequeños con un cepillo preciso y mezclar tratamientos adhesivos (como Olaplex) en el peróxido de hidrógeno para evitar que se rompa. Estos tipos de tratamientos no se venden a los clientes, solo a profesionales autorizados. Una vez que la fórmula está completamente mezclada, se aplica a esas pequeñas secciones y luego se cubre el cabello con papel de aluminio o plástico, que luego se ‘marina’ durante 30 a 60 minutos.

Dicho esto, los profesionales desaconsejan la decoloración en casa: “He escuchado tantas historias terroríficas sobre clientes míos que se fríen el cabello tratando de retocar sus raíces”, cuenta Bodt. “El decolorante es muy fuerte y puede salir mal si no se tiene cuidado. La técnica de este servicio es muy meticulosa, lo que significa que requiere mucha atención y detalle“. Además de experiencia, claro está.

La colorista de Nueva York Aura Friedman, que trabaja con celebridades como Lady Gaga y Sky Ferreira, también sugiere omitir un intento de decoloración en casa. “Cuando decoloras tu propio cabello, es casi imposible no superponerse con el cabello ya decolorado, lo que significa que podrías tener muchas roturas, simplemente no vale la pena correr el riesgo”, dice Friedman.

Entonces, ¿debemos renunciar a ese rubio soñado? No, en lugar de estropear más nuestro cabello, la especialista sugiere dejarlo crecer. “Si dejas que tu cabello crezca, se va a poner sano y fuerte, una vez que todo vuelva a la normalidad, puedes ir a tu salón y permitir que tu colorista te dé el cabello rubio o platino más brillante que deseas y estará saludable“.

Para aquellos que no pueden esperar hasta volver al salón de belleza, la colorista Nikki Ferrara aconseja ir de a pocos. Al igual que Bodt y Friedman, desaconseja a los clientes que se decoloren todo el cabello solos. Sin embargo, sugiere probar con pequeños reflejos alrededor de la cara.

Si tienes el cabello naturalmente claro, una opción es aclarar el pelo con productos a base de peróxido y limón, o con sprays aclarantes que venden en el mercado.

Si tienes el cabello más oscuro, un kit de Balayage de supermercado es una gran opción. Generalmente, vienen con un cepillo en punta que te permite arrastrar la fórmula de manera estratégica en tu cabello. Crea dimensiones y mezcla tus raíces con las puntas de tu pelo para que se vea lo más natural posible.

Ambos procesos toman alrededor de 30 minutos y vienen con todo lo que se necesita para hacer un buen trabajo.

Si bien un look con raíces demasiado crecidas puede incomodarte, debes saber que es mejor que tener un cabello frito por haberlo decolorado mal. Así que, aventúrate a ser natural… déjalas crecer, amiga.