Sentir dolor después de tener sexo es más común de lo que crees. El 75% de las mujeres afirma haberlo experimentado. Si bien durante el acto sexual, sentimos placer sin molestia alguna, puede suceder que horas después la sensación ‘ahí abajo’ no sea tan agradable.

¿A qué se debe esta molestia post coito?

Según los especialistas, los cambios en la pareja, las posturas sexuales o los productos que se utilizan para mejorar el acto sexual pueden provocar cierto dolor en las mujeres, pero hay muchas más causas que es importante descubrir para ponerle solución al problema. Estos son las causas más comunes que afectan en tus relaciones sexuales y cómo puedes prevenirlas para la próxima vez.

Falta de lubricación

Todo el mundo sabe que la sequedad vaginal puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas, pero además, también es una de las principales causas de molestias tras el sexo.

¿Cómo actuar al respecto? Es uno de los problemas íntimos más fáciles de resolver. Una excitación previa puede ayudar a que lubriques lo suficiente para el acto y tu vagina esté más elástica. Si con los preliminares no es suficiente, siempre puedes echar mano de un buen lubricante.

Encuentro sexual duro y/o duradero

Según Leah Millheiser, especialista en Medicina sexual femenina del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Stanford, si sueles tener relaciones sexuales muy intensas es normal que después te duela tu zona íntima. Sobre todo si no estás bien lubricada, esas sesiones de sexo apasionado pueden causas pequeñas irritaciones en el tejido vaginal.

¿Qué hacer en este caso? La especialista recomienda tomar un baño tibio con sales minerales sin perfume y, si es necesario, usar una crema de hidrocortisona alrededor de la abertura vaginal para aliviar el dolor. Y, lo más importante, escucha tu cuerpo y descansa siempre que lo necesites.

Tu método anticonceptivo podría ser el culpable

Uno de los efectos secundarios de las píldoras anticonceptivas (que no tiene porqué pasar siempre) es el dolor vaginal. “Esto está relacionado con el descenso de los niveles de estrógeno y testosterona naturales que provoca este método para prevenir el embarazo”, asegura la doctora Millheiser. Este factor puede hacer que el tejido vaginal de algunas mujeres se vuelva más delgado y especialmente seco, casi como si estuviera en la etapa posmenopáusica, lo que les hace ser más vulnerables a las irritaciones y el dolor.

Si este es tu caso, los expertos sugieren el uso de lubricantes naturales. Aunque si el dolor persiste, lo mejor es que acudas a tu médico para cambiar el método anticonceptivo.

Tensas los músculos del suelo pélvico

Cada vez son más las mujeres que padecen algún tipo de lesión en el suelo pélvico debido a los entrenamientos diarios. Como reconoce Isa Herrera, fisioterapeuta, si haces running, crossfit o estás sentada en una mala postura en el trabajo, los músculos de esta zona corporal se tensan y no pueden soltarse durante la actividad sexual.

¿Qué se puede hacer? Los ejercicios de Kegel pueden ser muy útiles en este caso, o incluso la respiración profunda puede ayudar a relajar los músculos del suelo pélvico. Mientras tanto, intenta cambiar tu posición sexual para tener el control. Es posible que tu pareja esté golpeando un punto de activación.

Eres intolerante a algunos productos

Si el dolor solo aparece después de usar ciertos productos de higiene (jabón íntimo, compresas, tampones), condones o espermicidas, se podría afirmar con total seguridad que el dolor esté relacionado con la irritación que te produce estos tipos de productos. Así pues, deshazte de todo lo que te provoque malestar y busca las alternativas más naturales que encuentres. ¡Ojo, eso no quiere decir que no debas usar métodos anticonceptivos!

Tienes una enfermedad relacionada con la vagina

Vaginitis bacteriana, infecciones por hongos u enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, la gonorrea o el herpes, son afecciones que pueden hacer que el sexo (y sus consecuencias) sea incómodo. Incluso los quistes, fibroides o la endometriosis, pueden ser síntomas del dolor que sufres tras el coito. Por lo tanto, si tienes algún tipo de secreción o lesión inusual, lo mejor que puedes hacer es ir al ginecólogo. Las infecciones se curan fácilmente, los quistes y fibromas se pueden tratar o extirpar si es necesario. Además, la endometriosis se puede controlar de manera efectiva si se diagnostica correctamente. Consulta con tu médico.

¿Por qué duele el vientre al tener relaciones?

Algunas mujeres sufren ciertos dolores en el vientre justo después de alcanzar el orgasmo.

Cuando un orgasmo se produce, una ola de placer invade el cuerpo. El organismo experimenta una sacudida que hace que se libere una hormona llamada oxitocina y también endorfinas. Es gracias a esta liberación por la que el cuerpo sufre ciertos espasmos pélvicos involuntarios y en la zona vaginal en el caso de las mujeres, que hace que los labios de la vagina se contraigan a causa de las contracciones musculares.

La sensación de clímax es total, y puede tener mayor o menor intensidad dependiendo de la relación sexual. Pero si es algo placentero, ¿por qué puede sentirse dolor de vientre tras el orgasmo? Es precisamente debido a las contracciones que se dan en la parte del suelo pélvico y que son incontrolables por el placer, ya que esto puede causar una distensión en la parte baja del abdomen y doler justo después de la ola de placer.

Cuando duele la zona baja de la barriga después de un orgasmo, y se produce en un momento concreto del mes, es recomendable fijarse en qué día del ciclo menstrual nos encontramos. Alcanzar el clímax puede reducir la tensión o la molestia de la menstruación, pero puede acentuar un dolor si nos encontramos en el momento de la ovulación.

Sin embargo, cuando el dolor es persistente y no tiene nada que ver con el ciclo menstrual o las contracciones propias del orgasmo en sí, es recomendable mirar más allá por si pudiera ser un problema médico.

Fuente: Women’s Health US